¿Opositar solo o con preparador?

¿Opositar solo o con preparador?

La preparación de una oposición es una carrera bien larga, donde se puede optar por correrla solo o tener la ayuda de un preparador personal que te marque el ritmo. El caso es que la decisión va a depender de muchos factores, pero siempre es una opción en la que hay que pensar, o al menos valorarla después de tomar la decisión de qué opositamos.

El comienzo de la oposición

Desde Oposicionesage.com, creen que al opositor que llega a ellos, le suelen aparecer una serie de preguntas en buena parte de los casos desde si es mejor estudiar en casa o en la biblioteca, las horas de estudio o si tengo que opositar con ayuda de una academia o preparador al principio y después seguir solo.  Dudas que en su opinión suelen ser lógicas en un sector donde los opositores muchas veces van a ciegas.

Preparación de oposiciones por libre, una opción

Esta opción es algo que el conjunto de opositores siempre se lo plantea cuando empieza a estudiar. Algunos piensan en si van a ser capaces de estudiar por ellos mismos, si van a tener fuerza de voluntad o de si encontrarán el temario adecuado a la hora de preparar los ensayos de los exámenes que tengan que realizar.

Existe un porcentaje que, si es capaz de hacerlo, un gran amor propio y confianza en sus posibilidades, organizándose bien y teniendo a un buen aliado, como es el tiempo para alcanzar sus metas.

Preparador Oposiciones

Existen otros que, desde el principio, lo que hace es buscar la opción del preparador, saben que necesitan un apoyo y guía para preparar de menor forma los exámenes, pues os va a corregir y orientar, en la preparación, dando un temario completo y actualizado del que podrías lograr.  La gente que trabaja también se decanta por ellos, pues es una ayuda extra.

Hay también un término medio, los aspirantes que optan por ambas vías en su vida como opositores. Los que primero lo hacen por sí mismos y que cuando no logran el objetivo, lo vuelven a intentar, pero esta vez con un preparador o academia.  Los dos caminos pueden ser válidos y tienen sus ventajas e inconvenientes.

Algo evidente es que estudiar por nosotros mismos es más económico. Nosotros seremos los que nos marquemos el ritmo y el temario se personaliza, pues somos los que tomamos la decisión de qué estudiar y la bibliografía que más nos encaje.

En el caso de preparadores y academias, es más caro, pero tienes mayor seguridad en cuanto al temario y te corregirán en los ensayos de pruebas y exámenes. Por descontado, tendrás alguien a quién preguntar las dudas existentes.

La situación es diferente dependiendo de cada persona

Como es lógico, la situación en la que se encuentra cada individuo es lo que hará que optemos por una u otra opción. Los números son evidentes, pues hay que reconocer que si vamos al número de aprobados, está claro que los que tienen preparador suelen tener varias veces m´s probabilidades que los que lo hacen por su cuenta.

El estudio de las oposiciones en soledad o con la ayuda de una academia o preparador son dos maneras de correr, pero el mayor o menos éxito de estos dos caminos estriba en saber si es el que más se adapta a nuestra manera de entenderlo.

Muchos opositores piensan que la oposición se puede aprobar luchando contra uno mismo, pues cuentan con una gran capacidad para darse ánimos y una fuerza mental realmente importante, donde saben que llegar en solitario, sin ayuda es un triunfo personal.

Por otra parte, hay otros opositores que creen que es mejor hacer el viaje acompañados y que una ayuda siempre va a ser buena en un camino donde se pasan por muchas fases y donde una respuesta a una duda o un ánimo en un momento menos bueno puede suponer no perder unas horas de estudio, unos meses, o la fe en que se aprobará la oposición.

Al final hay que tener claro que el opositor es el que decide por que camino va y para ello, lo mejor es analizar la situación en la que nos encontramos y nuestras esperanzas de llegar al final de tal o cual manera con el mayor o menor conocimiento de nosotros mismos y honestidad en lo que decidamos.

El resultado puede ser positivo de las dos maneras, pero no hay que dudar e ir a por una u otra opción hasta conseguir la ansiada plaza que es la que mueve todos los años a miles de estudiantes en nuestro país.