La felicidad en el adulto mayor

La felicidad en el adulto mayor

A lo largo del camino de la vida, siempre se nos dice que hay que buscar la felicidad, y  que debemos hacer cosas que nos hagan felices. Sin embargo, es complicado descubrir qué cosas nos dan esa sensación de bienestar si partimos del punto de que ser completamente feliz todo el tiempo es imposible.

La felicidad está compuesta de pequeños momentos que nos llenan de buenos recuerdos, experiencias positivas y de sensaciones agradables, por eso es importante aprender a valorarlas desde la infancia. Los adultos mayores son personas que han pasado gran parte de su vida en esa búsqueda de la felicidad, pues es mucho más el tiempo que tienen viviendo.

Pero hay que tener en cuenta que muchos adultos mayores comienzan a tener o tienen los problemas propios de la edad, por lo que hay cosas que los hacían felices en otras épocas de su vida y que ya no pueden o se les dificulta hacer.

Para entender qué necesitan los adultos mayores para ser felices y cómo podemos ayudarlos a alcanzarla y mantenerla, nuestros aliados de la Residencia Nuestra Señora del Rosario nos dan las siguientes recomendaciones: 

  • Los adultos mayores necesitan estar informados de la realidad y de cómo eso afecta su vida, sobre todo en estos tiempos tan difíciles motivados a la pandemia mundial, en los que las comunicaciones se han dado más que todo gracias al uso de las tecnologías. Por esto, es necesario que los abuelos tengan acceso a medios de información y tecnología nueva a través de sintonía con programas televisivos, suscripción a diarios, revistas, clases de computación, acceso a internet y redes sociales.
  • Pertenecer a un grupo afín con quien relacionarse, intercambiar experiencias y compartir intereses. La avanzada edad no significa que estos tengan que aislarse de sus amistades o que sea imposible conocer a nuevas personas y tener nuevos intereses, tener con quien desahogarse, pasar buenos momentos y compartir vivencias. De hecho, esto es fundamental para alcanzar la felicidad en todas las etapas de la vida. Pensemos que los abuelos han pasado por muchas experiencias que nosotros no hemos vivido y que probablemente no podamos entender, pues nuestra época y educación ha sido muy distinta, es por ello que compartir con otras personas que sí hayan vivido esas mismas experiencias, los ayudan a sobrellevar los cambios propios de este momento histórico.
  • Mantener lazos afectos forjados a lo largo de la vida es fundamental para que los adultos mayores sean lo más felices que se pueda. La familia cumple un rol prioritario en este particular, pues ellos serán el ancla del adulto mayor a nivel emocional. Compartir tiempo con hijos, nietos, sobrinos, hermanos y amigos, le hará sentir que es un miembro valorado, respetado y querido dentro de la familia, pero además lo llenará de energía y de ganas de vivir al verse rodeado de sus mayores afectos.
  • Contar con alguien de confianza que pueda colaborar en su administración financiera al momento de necesitar esa ayuda, disminuirá las preocupaciones monetarias que se mantienen a lo largo de la vida adulta. En el caso de los adultos mayores se debe considerar los gastos médicos propios de la edad y las necesidades puntuales que deben cubrirse. A esta edad, el dinero sigue siendo un problema que los afecta, pero con el apoyo de personas de su confianza (por lo general miembros de su familia) que los apoyen monetariamente y que les permitan estar más tranquilos en este sentido, su sensación de bienestar es mayor, por ende son más felices.
  • Tener un espacio de escucha para conversar sobre sus afectos, problemáticas personales y en especial aquellas relacionadas con el proceso de envejecimiento. Por lo general, esto lo hacen con otras personas de su edad con los que se sienten comprendidos y cómodos; sin embargo, las familias también deben promover este espacio para el desahogo y el diálogo. En los casos en los que los adultos mayores se encuentren en grupos de apoyo o residencias, por lo general hay especialistas terapéuticos que trabajan en este punto y que los ayudan a sobrellevar sus preocupaciones de una manera más sana.

Aspectos que pueden afectar la felicidad de los adultos mayores

Como mencionamos antes, la felicidad son pequeños momentos. Sin embargo, hay que tener presente que hay cosas inevitables propias de una edad avanzada y que deben tratarse con naturalidad y comprensión por todos aquellos que rodean la vida del adulto mayor. Algunos aspectos son:

  • El duelo

Es común que a medida que envejecemos, familiares y conocidos fallezcan; y en la vejez, este fenómeno se da con mayor frecuencia de lo habitual. Existe una mayor proclividad a que la persona sea testimonio del perecimiento de hermanos, pareja o amigos.

Aunque el desamparo frente a la pérdida es inevitable, al mismo tiempo la gente mayor suele afrontar dichos acontecimientos de forma más serena que otros colectivos de edad debido a la experiencia y la aceptación de la propia muerte, la cual se presenta como inminente.

  • Deterioro físico y dependencia

Por otra parte, la gente de la tercera edad hace frente con mayor continuidad a enfermedades y complicaciones médicas. Lo que supone al mismo tiempo que sean más dependientes y que se sientan más frustrados.

Así mismo, enfermedades como la Demencia senil o el Alzheimer tienen un mayor impacto en la salud mental de los afectados, produciendo sensación de confusión o de ansiedad; lo que contribuye a un estado displacentero de la persona.

  • Soledad

Otro problema al que deben hacer frente es la soledad. Se sabe según cifras oficiales, que en 2011 el 22% de las personas mayores de 65 años que residían en la ciudad de Madrid vivían solas. Por otra parte, una investigación expuesta en 2014 y llevada a cabo por la Universidad de Chicago, puso de manifiesto que el sentir una soledad extrema en personas ancianas podría aumentar en un 14% las posibilidades de muerte prematura; al percibirse aislada, la persona, incrementa las interrupciones en el sueño, la presión arterial, la tasa de la hormona cortisol – productora del estrés – por la mañana,  problemas en el sistema inmune y las posibilidades de padecer depresión.

De estos aspectos dos son inevitables, el duelo y el deterioro físico y mental. Las mismas son cosas que no se pueden evitar y que por más que quisiéramos hay que aprender a vivir con ello, pues forma parte de llegar a una edad avanzada. No obstante, la soledad sí es algo que está en manos de todas aquellas personas cercanas al adulto mayor.

Darle calidad de vida a un adulto no es solamente cumplir con las responsabilidades básicas y su atención, sino es acompañarlo también desde un punto de vista emocional, mental y afectivo.

Buena actitud ante la vida, fundamental para la felicidad del adulto mayor

Suele considerarse normalmente que una persona “envejece bien” si tiene pocas dolencias o si sigue manteniendo más o menos sus facultades. No obstante, no existe un consenso en la comunidad médica a la hora de definir con exactitud lo que puede entenderse como un envejecimiento adecuado.

Es por ello que tener una actitud positiva proporciona mayor felicidad en la etapa de la vejez que el estado de salud. Esta premisa está basada en una investigación desarrollada por la Universidad de California en San Diego; en la que se desprenden interesantes resultados que van de la mano de tomar en cuenta que el optimismo y la actitud de “seguir adelante” con las cosas importantes, para conseguir un envejecimiento feliz.

Los resultados del estudio también demuestran que en las personas mayores los estados positivos duran más y los negativos menos, lo que significa que con la edad, las personas tienen más facilidad para recuperarse rápidamente de sus penas, mientras que son capaces de prolongar mucho más en el tiempo las alegrías. Otra conclusión interesante del estudio es que la preocupación de las personas que se adentran en edades avanzadas no debe centrarse tanto en el estado de salud como en el cuidado y cultivo de actitudes positivas, ya que estas actitudes pueden ser más importantes que el estado de salud corporal para alcanzar el envejecimiento adecuado.

Como hemos podido ver hay muchos factores que dan como resultado la felicidad en el adulto mayor, pero el que más se repite es la familia, ya que es una piedra angular para el desarrollo positivo de la vejez y por ello esta debe involucrarse en todo el proceso y en todos los aspectos que requieran de su atención, en especial darle a los abuelos tiempo de calidad con los más pequeños, pues estas actividades no sólo los ayudan a mantenerse activos mental y físicamente (según sus posibilidades) sino que los recargan de energía. Además, estas actividades no solamente son positivas para los abuelos, sino que crea lazos y recuerdos inolvidables en los niños.

Lo más importante es poder ofrecer al adulto mayor una vejez digna y llena de momentos felices, de manera que sus años de merecido descanso sean los mejores posibles. Por ello es fundamental entender y ponerse en los zapatos de nuestros abuelos y pensar en cómo nos gustaría a nosotros vivir nuestros últimos años de vida