Claves para elegir el mejor sofá

Claves para elegir el mejor sofá

Elegir un sofá es importante, pues suelen acompañarte varios años de la vida. Por todo ello, merece la pena investigar e informarse antes de ir a la tienda, pues es posible que una vez que estemos en la tienda tengamos muchas dudas o nos surjan si los compramos online. Como no queremos que esto pase, pero también entendemos que no merece la pena estar leyendo en muchos sitios la forma que hay de elegir el sofá ideal, vamos a darte una serie de consejos.

Te deberá de gustar

Desde Muebles Saez, que llevan muchos años en el sector, creen que el mejor consejo que ellos dan a sus clientes y que creen que todo profesional debe dar es que el sofá que elijas deberá entrarte por los ojos. Aunque después le pongamos una funda o lo que sea, siempre es importante que nos guste.

En el caso de que no lo tengas del todo claro, no olvides que lo mejor son siempre los colores neutros. Merece la pena apostar por ellos porque va a quedar perfecto con cualquier clase de decoración y cansan bastante menos la visión que si se eligen otros que sean más chillones.

Confortables

Otro factor en el que hay que pensar es que deben ser cómodos. Este punto es importante y también hay que saber qué es lo que nos gusta, porque un sofá que pueda parecer en primer momento mullido, al final puede acabar causándote mal en la espalda.

Hay muchos materiales con los que se puede hacer el relleno del sillón, por lo que siempre hay que pensar en el uso que le vamos a dar.

El tamaño justo

Antes de que vayas a la tienda, tienes que medir de forma exacta el hueco en el que va a ir el sofá nuevo. No te olvides del largo y del ancho. Ojo a las perspectivas si vas a la tienda, pues las exposiciones suelen tener espacios grandes para la exposición, lo que suele engañar en lo visual, pues nos hace ver cosas que no son.

La tapicería es importante

Una decisión importante, pues si elegimos mal, puede ser un infierno tener que lidiar con problemas como la limpieza, el que se llene de polvo con solo mirarlo o un mantenimiento complicado.

Las formas

Al igual que factores como el tamaño, también es importante el tipo o la forma. Hay muchos tipos y modelos de sofás, desde los cuadrados a los rectangulares, redondos, tresillos, butacones, etc. Todo va a depender de los gustos personales o del presupuesto que manejemos.

Lo estético

Puede parecer algo bastante evidente, pues muchas veces solemos dejarnos llevar por las modas y no pensamos en más cosas. Hay que tener precaución con todo esto, pues a veces podemos comprar el sofá más a la moda, pero que luego cuando lleguemos a casa no nos parezca tan bonito o práctico. Nos debe gustar y si queremos que esté a la moda, pero nunca debemos olvidar para lo que queremos el sofá.

La altura es importante

Algo que hay que tener muy en cuenta es la altura del reposacabezas, pues es un factor de gran importancia con el que tenemos que contar cuando se quiere elegir el sofá más adecuado. Aunque el sofá sea confortable, puede incluso llegar a producir tortícolis al no calcular bien la altura de tu propia cabeza.

 Precio contra calidad

Algo que es importante es tener en cuenta que todos buscamos que todo sea bueno, bonito y barato, por es complicado que se den las tres cosas.  No te olvides que es una compra que se tiene que hacer a largo plazo, por lo que conviene no bajar la calidad al tener en cuenta solo el precio, no olvides que a veces lo barato sale caro y que nuestra salud también tiene un precio.

Los accesorios también cuentan

No tienen que ser del agrado de todo el mundo, pero si que hay gente que le gustan los cojines u otros complementos que puedas adquirir a juego, puede merecer la pena, pues una vez comprado el sofá, suele costar más encontrarlos.

Como puedes haberte dado cuenta, la compra de un sofá no es algo baladí, pues tiene gran importancia el acertar. Es el típico elemento del mobiliario que tiene una importancia grande, pues todos de una forma u otra, solemos acudir a ellos cuando hemos tenido un mal día de trabajo y queremos evadirnos viendo una película o simplemente descansando.

Imagínate que llegas a casa y resulta que el sofá donde quieres descansar es incómodo o te da dolores de cuello o espalda ¿no es agradable verdad?