Mi peso me pesa

Mi peso me pesa

Yo no sé si el causante de todo ello fue el estrés que fui acumulando tras mi separación y el hecho de entrar en años, ¡pero llegué a pasar de una talla 38 a una 50! ¡Daos cuenta que engordé más de 25 kilos en tan sólo 5 años! ¡No me lo podía creer y ya no me soportaba! Ver mi imagen en el espejo se me había vuelto insoportable, un auténtico calvario. Por ello, y después de habérseles comentado a varias de mis amigas, éstas me aconsejaron acudir a un especialista en la materia, pero no a cualquiera. Me dijeron que en Albacete el Instituto Médico de Obesidad y Salud (IMOS) gozaba de muy buena fama y que proponía distintos métodos para la pérdida de peso. Porque dígase lo que se diga, adelgazar no es para nada una tarea sencilla, y menos si no se tiene ayuda de ningún tipo. Pues, para ello hay que tener muchísima voluntad y francamente yo no la tenía…

Por esa razón decidí que lo mejor para mí era que me vieran los expertos de dicho centro para que pudieran valorar y analizar mi caso y aconsejarme el tratamiento que más se adecuaría a mis necesidades, porque cada persona es un mundo y yo lo que buscaba eran resultados saludables y perdurables en el tiempo y no el desagradable efecto yoyó tan común que suele ocurrir cuando uno decide seguir por su propia cuenta una dieta. Me dijeron además que ofrecían varios métodos para personas obesas y con sobrepeso como el bypass, la cirugía bariátrica, la reducción de estómago, el método pose, la cirugía para diabetes, el balón intragástrico, etc., pero que también proponían tratamientos en nutrición y psicoterapia, a la vez que ofrecían un servicio en medicina interna, deportiva y cirugía plástica. ¡Vaya que eran de lo más completos! Inspiré… Expiré… y cogí cita. A veces, lo más difícil es tomar una decisión, después de ello las cosas fluyen…

¿A qué se debe el efecto rebote o yoyó?

Yo al igual que todo el mundo, sé pertinazmente que lo de encadenar las pérdidas y los aumentos de peso no es para nada bueno ni para la silueta ni para el moral. Sin embargo, ¡me ha pasado a menudo! A ello se le llama el efecto rebote o yoyó y se debe a los cambios drásticos que uno realiza a la hora de comer. ¿Quién no ha pasado del buen cocidito a la insípida lechuga sin apenas sal y aceite de lo oliva por perder unos kilos? Por mi parte lo he hecho miles de veces y por la tontería de querer perder esos kilitos de más en pocos días, me vi 5 años más tarde con 25 kilos de más. Por ello, no podía seguir así y decidí acudir a un centro especializado con un médico nutricionista para que éste me aportara las bases de una dieta equilibrada y de un programa a mi medida.

Además, al sufrir diabetes lo más adecuado para mí era ir a consultar unos especialistas en cirugía de la diabetes. De momento, estoy en ello, con un seguimiento multidisciplinar porque el aspecto psicológico y mental es también sumamente importante para perder peso y llegar al objetivo sin traumas al que uno se ha fijado. He empezado asimismo a hacer deporte y los fines de semana que puedo me voy de senderismo con un grupo de mi comarca muy majo. Tampoco compro ya productos preparados, golosinas, galletas o bebidas gaseosas y azucaradas que contienen no sólo muchas calorías sino también ingredientes tóxicos y malos para la salud. Claro está que no siempre es fácil, y más con el ajetreo de la vida que llevo que no me deja casi tiempo para nada entre el trabajo, los niños y la casa… Intento igualmente comer lo máximo que pueda de frutas, verduras y productos lácteos naturales o vegetales.

Y poco a poco voy notando y viendo resultados. Todavía me falta por perder mucho peso pero con la ayuda de los médicos y demás profesionales de la clínica IMOS de Albacete lo conseguiré. Pues, el apoyo que me están brindando durante este proceso, poniendo a mi disposición todas las herramientas necesarias para que me sienta acompañada y así conseguir un cambio de hábitos y asegurar los resultados a lo largo de toda mi vida, me es fundamental y se les agradezco de todo corazón. Pues, tal y como lo he dicho más arriba en este post, estar acompañada de forma individualizada, profesional y honesta durante esta dura lucha contra los kilos es muy importante y necesario para mí.